COMIENCEN A CONSTRUIR DE NUEVO  

El gran templo localizado en el centro de Salt Lake City, Utah, tiene una historia peculiar.  Durante casi dos años soportando pobreza y dificultades, los mormones colocaron las bases de arenisca de 2,4 metros de profundidad.

 

Aturdido emocionalmente se quedó el líder de aquella comunidad religiosa, Brigham Young, cuando el director de la obra, le comunicó que debido a que las bases se habían resquebrajado, dos opciones quedaban para la edificación del edificio sagrado.

 

Primero: Construir un templo más pequeño y de mucho menos peso de lo que se había planeado originalmente. Segundo: Volver a empezar de nuevo y perder todo el trabajo que habían efectuado durante esos dos años.

 

Brigham Young, optó por la segunda opción volviendo a empezar todo de nuevo. Esta historia nos enseña que así como las bases de un edificio deben ser sólidas, la edificación del carácter debe hacerse sobre la sólida y firme base de la integridad.

 

Una fisura en este rasgo virtuoso, haría que peligre la construcción de un carácter noble, fino y con rasgos de divinidad. Sin tal cimiento con fisuras, simbolizando imperfecciones en el carácter, no se podrá soportar el peso de un majestuoso edificio.

 

Igualmente lo es al construir el carácter. ¿Cómo construimos la virtud de la humildad si el orgullo no nos permite reconocer nuestras debilidades?

 

¿Cómo podemos construir o desarrollar la virtud de la caridad, al ser deshonestos con nuestros semejantes, sino que por el contrario tomamos nocivamente ventaja de ellos?

 

¿Cómo podemos mejorarnos y corregirnos, si somos mentirosos y ocultamos a otros hipócritamente e incorrectamente nuestros defectos?

 

Ciertamente la integridad está en la raíz y base de toda virtud. Otro factor importantísimo de la integridad es que ella toma decisiones basadas en implicaciones eternas. Muchas de nuestras decisiones si no somos sabios se tomarán en base a satisfacciones inmediatas, sacrificando cosas o valores que a la larga nos saldrán muy costosos.

 

Tad R. Callister

 

La integridad: Fundamento de una vida

como la de Cristo Liahona Feb 2013

  Formación de una familia excelente: Nuestra mejor contribución a la sociedad.

 

  De las cosas pequeñas nacen las grandes.

 

  Elevando nuestros niveles de excelencia.

 

  Sanando nuestras heridas emocionales.

 

  Aplicación de principios correctos uno de los mejores refugios para las tormentas     de la vida.

 

  Abandonando nuestros actos irreflexivos.

 

  Reparación de los añicos en nuestras vidas.

 

   El poder de la plegaria en la comunicación con el infinito.

 

  Transitar por el sendero de las virtudes, la mejor ruta a la felicidad.

 

  Aferrádonos a principios correctos en tiempos de dificultad e incertidumbres.